Donde lo dejé… y donde empiezo ahora
Hay silencios que no se explican, se sienten. Y este blog llevaba demasiado tiempo en uno de ellos.
He estado fuera, sí. Pero no perdida. A veces escribir también implica dejar de hacerlo un rato, vivir, romperse un poco, recomponerse… y volver con algo más que palabras bonitas: volver con verdad.
Hoy regreso a este espacio que siempre ha sido refugio, trinchera y espejo. Vuelvo sin promesas grandilocuentes, pero con ganas. Con ganas de contar, de desordenar pensamientos, de decir lo que incomoda y también lo que abraza.
No sé si escribiré mejor. Pero sí sé que escribiré más honesto.
Si te quedaste, gracias.
Si llegas ahora, bienvenido.
Y si alguna vez te fuiste… aquí sigo, por si quieres volver también.
Empieza (otra vez).… hablaré de poesías y patologías y me vuelvo a presentar
Siempre digo que para mí la poesía es refugio y visibilidad
Me llamo Iris Torrente y nací en Albacete en 1993. Aunque de niña soñaba con ser pintora, la vida —y una adolescencia difícil— me llevaron de los pinceles a las palabras. Desde entonces, escribir se convirtió en mi refugio, mi forma de entender el mundo y también de hacerlo un poco más habitable.
Mi historia también está marcada por la enfermedad: convivo con 9 enfermedades crónicas y una ileostomía permanente. Una realidad que forma parte de mí, pero que no me define. Aunque sí me ha enseñado a mirar la vida desde un lugar mucho más honesto, más crudo y, a la vez, más humano.
Escribo poesía, frases que arañan y a veces también acarician. Hablo de lo que duele, de lo que late, de lo que no se ve: la salud mental, las discapacidades invisibles, los sentimientos a flor de piel. Escribir es mi forma de desahogo, pero también una manera de dar visibilidad a lo que muchas veces se esconde o se calla.
En 2023 autopubliqué *Mi Modo Aleatorio*, mi primer poemario. Contra todo pronóstico, vendí más de 700 ejemplares en seis meses, sin subirlo a Amazon y con apenas mil seguidores en redes. En 2024 publiqué *Para córneas las mías* con la editorial Cuadranta, un libro que nació en plena tormenta personal, a las puertas de un trasplante, pero que también marcó un nuevo comienzo.
Ahora llega *InDefinible*, un poemario que nace para hacer justo lo contrario a su nombre: poner palabras donde antes solo había caos. No pretende encajar, sino acompañar. No busca ser perfecto, sino real.
Firmo como Iris Torrente, un apellido que en el colegio fue sinónimo de burlas, pero que hoy reivindico con orgullo.
Soy manchega como el buen queso y albaceteña como los miguelitos de La Roda. Desde hace más de dos años vivo en Madrid, donde ya he cumplido el sueño de firmar libros en la Feria del Retiro (ojalá y poder revivirlo pronto). Mi sueño: seguir llenando librerías de verdad, de emoción… y de poesía que se siente.
Soy cabezota —cualidad manchega, dicen— y muy de mirar de frente a lo que duele para convertirlo en versos.
De pequeña dormía con la luz encendida y los poemas de Gloria Fuertes como compañía. Hoy sigo buscando luz, pero ya no me da miedo la oscuridad.

Comentarios
Publicar un comentario